Hemos escuchado demasiadas veces que las personas migradas “vienen a quitarnos el trabajo”, “a aprovecharse de nuestro sistema sanitario” o “a recibir las ayudas y subvenciones que el Estado no da a tu abuela”. Lo cierto es que los grupos antiderechos llevan años desplegando una narrativa que pretende hacer creer a la clase trabajadora blanca que se enfrenta a un enemigo común: las personas migrantes, que amenazan sus derechos.

CLASS publicó el 2023 una guía para hacer frente a estas tácticas de ‘divide y vencerás’ que utiliza el status quo para culpabilizar a personas migrantes, racializadas o población LGBTIQ+
Se trata de un informe basado en entrevistas y grupos focales que han sido llevados a cabo en el contexto anglosajón, que es diferente del del Estado Español, pero gran parte del análisis y recomendaciones se pueden extrapolar a nuestro contexto.

Destacamos algunas de recomendaciones de ésta guía.
Es necesario hablar de raza y clase
La estrategia de los grupos anti-derechos consiste en presentar a la clase trabajadora como una minoría cultural blanca, presentándola como la víctima de la inmigración y de los avances en la igualdad racial y de género. Desde el punto de vista retórico, este enfoque oculta las cuestiones esenciales de la desigualdad, el poder, la riqueza y la opresión.
Según el informe de CLASS, no se puede hablar de diversidad o inclusión sin ser explícito sobre la raza. Es necesario abordar el racismo: hablar de que las personas racializadas o pertenecientes a minorías étnicas tienen más probabilidades de caer en la pobreza, tienen menores ingresos,
Identificar intereses materiales comunes entre las personas.
Encontrar una narrativa compartida que refleje los intereses de clase compartidos, por encima de las diferencias de raza o proveniencia, y que responsabilice a quienes siguen actuando contra estos intereses.
Para ello, la narrativa tiene que construirse orgánicamente a partir de experiencias vividas de la clase trabajadora quien, a pesar de sus diversidades, comparte experiencias, luchas y esperanzas cotidianas.
Potenciar el mensaje de que la diversidad y la inclusión están en el corazón de nuestras comunidades. Es inaceptable que, si naces en un entorno desfavorecido, tengas peores oportunidades en la vida. O que las desigualdades estructurales te aboquen a ser discriminada en todas las etapas de tu vida.
Desmontar el mensaje de que la igualdad es un juego de suma cero de ganadores y perdedores
Los grupos antiderechos sugieren que la igualdad es un juego de suma cero – que cuando una parte gana, la otra tiene que perder. Crea un antagonismo artificial entre los blancos y los defensores de la justicia racial y de género, dando a entender que la eliminación de los obstáculos de un grupo implica necesariamente la no eliminación de un impedimento de otro grupo. O que las cuotas de contratación discriminan a los hombres blancos.
El objetivo de esta retórica es ocultar el hecho de que la desigualdad de clase, el racismo y la xenofobia pueden combatirse simultáneamente. Que unas personas ganen derechos no significa que otras los pierdan. Es necesario exponer la estrategia de división que llevan a cabo los grupos antiderechos de echar la culpa a chivos expiatorios.
Expresar la visión de futuro que deseamos para para diferenciarnos de lo que ofrecen nuestros oponentes y hacer que la gente quiera unirse a nuestros esfuerzos. Al fin y al cabo, a la gente le motiva lo que nuestras soluciones, en lugar de limitarse a mejorar el problema o los de nuestras recetas políticas.
Una narrativa basada en el mundo que queremos dejar a las generaciones futuras y en la defensa de una vida digna
Mensaje 1: Generaciones futuras
Todas las personas queremos una vida digna, no sólo para nosotros, sino también para nuestros hijos, familias y comunidades. Nos preocupa lo mismo: la sanidad, el cambio climático, la educación de nuestras criaturas.
Generaciones futuras: Seamos personas racializadas o no, la mayoría de nosotros queremos mejorar la vida de las generaciones venideras. Pero ciertos políticos, sus amigos superricos y los medios de comunicación que poseen están poniendo en peligro nuestro futuro en beneficio propio. Están alimentando que se dañe nuestro clima, recortando los fondos en gasto social y escuelas. Luego difunden mentiras sobre las minorías étnicas, los musulmanes
y las personas que buscan asilo para distraernos de cómo sus decisiones nos perjudican a todos.
Este mensaje es efectivo porque:
- Contiene un fuerte valor compartido: luchamos por el futuro de nuestras familias.
- La solidaridad.
Mensaje 2: Una vida digna de ser vivida
Todos queremos trabajar para vivir, no al revés. Nadie debería tener que luchar para llegar a fin de mes. Aspiramos al “buen Vivir»: que todo el mundo, independientemente de su situación laboral, tenga acceso a una buena vida.
No puede ser que algunos se enriquezcan a costa del salario decente de la gente.
Cuando nos unimos a través de nuestras diferencias, podemos hacer de este un país donde trabajar para vivir significa ganarse la vida, y la gente corriente tenemos lo que necesitamos para vivir una buena vida sin excepciones.
Hacer uso del ‘RCN Framework‘ o enmarcado narrativo de raza y clase
El RCN framework, o marco de narrativa de raza y la clase son una serie de pautas para responder ante el discurso de división y miedo
- Empezar con valores compartidos que nombren (y/o muestren) la raza.
- Nombrar a los villanos, su motivación y cómo utilizan el racismo estratégico y el chivo expiatorio para dividirnos y distraernos mientras nos perjudican a todos.
- Enaltecer las victorias y/o las acciones colectivas cotidianas que resuelven los problemas.
- Describir nuestra visión de lo que va a cambiar que incluya la unión de todas las personas para conseguirlo.
- Hacer un llamamiento específico a la acción.
Grabación de un taller exclusivo de 2 horas con Eleonore Wesserle y Tinselyn Simms de We Make the Future Action para una introducción a la Narrativa de Raza y Clase:
CHECKLIST: https://www.wemakethefutureaction.us/resources-documents/race-class-narrative-checklist
Ejemplo: https://docs.google.com/document/d/1FAH_uoVMFIzXss7gm2QsVOo7VbSLnqfZUN_8umxHVYQ/edit?usp=sharing
| Race Class Narrative Architecture | Architecture in Action: Freedom From Boxes |
| Empezar con valores compartidos que nombren (y/o muestren) la raza. | Seamos personas negras, blancas o morenos, nativas o recién llegadas, transgénero o no, merecemos poder ser nosotras mismas. |
| Nombrar a los villanos, su motivación y cómo utilizan el racismo estratégico y el chivo expiatorio para dividirnos y distraernos mientras nos perjudican a todos. | Pero algunas personas quieren mantener su poder encasillándonos según nuestro aspecto, nuestra procedencia o nuestro género. Lo vemos en cómo las escuelas dicen a los niños negros cómo deben llevar el pelo o envían a las niñas a casa por la ropa que llevan. Y en cómo ciertos políticos excluyen a los niños trans de la sanidad, la escuela o los deportes. Avivan el miedo para que nos volvamos contra algún grupo en lugar de exigir lo que nuestras familias necesitan. |
| Subrayar victorias y/o acciones colectivas cotidianas que resuelven problemas. | Ahora es nuestro momento de manifestarnos, de rechazar esta división y trazar un futuro mejor para todos nosotros, independientemente de nuestra edad, raza o sexo. Uniéndonos como hemos hecho antes para aprobar protecciones contra la discriminación, … |
| Describa una visión de lo que va a cambiar que incluya la colaboración de todos para conseguirlo. | … podemos garantizar a cada uno de nosotros la libertad de ser nosotros mismos, perseguir nuestros sueños y tener una buena vida, sin excepciones. |
| Inserte una llamada a la acción específica. | Llamada específica a la acción |
Otras recomendaciones para construir mensajes eficientes:
- Contar una historia completa utilizando el marco RCN: empezar con un valor inclusivo, describir el problema, nombrando a los actores y los motivos, y cómo y a quién se perjudica. Terminar con una solución integrada en un llamamiento a unirnos más allá de nuestras diferencias.
- Interpelar a través de valores compartidos, no desde las diferencias. Los valores compartidos han demostrado ser mucho más eficaces a la hora de avanzar hacia soluciones políticas progresistas. Involucran a las personas en su mejor versión -aquello a lo que aspiran a ser. Además, es recomendable comenzar con un mensaje que nos vincule desde lo que la mayoría de nosotros tenemos en común, para contrarrestar los discursos que nos dividen.
- Nombrar a los culpables. Para movilizar a la gente y que actúe, es fundamental nombrar a las personas en el poder que son responsables y por qué lo són y cómo están causando un problema. Contraponer al puñado de personas extremadamente ricas y poderosas que toman decisiones contrarias a nuestros intereses comunes con la gran mayoría que podemos superar barreras y aplicar soluciones mediante la acción colectiva.
- Evitar la negación en nuestro discurso: Décadas de investigación demuestran que los intentos de refutar información falsa pueden reforzar la creencia de la gente. Lo que el lingüista Lakoff explica en “no pienses en un elefante”. En su lugar, tenemos que contar nuestra propia historia.
- Ser explícitas al nombrar quiénes son chivos expiatorios y perjudicados. Con un lenguaje claro, directo y centrado en las personas, como «personas que buscan asilo» y «familias que luchan por llegar a fin de mes».
- Ser explícitas sobre la etnia y la raza. Tenemos que hablar activamente de raza y etnia en nuestros mensajes para reflejar y celebrar la interseccionalidad de la clase trabajadora. Nombrar a los grupos que quedarían excluidos y silenciados ( minorías étnicas, musulmanes, solicitantes de asilo). Dejar clara nuestra posición sobre el racismo.
- Proponer algo bueno, no limitarnos a oponernos a lo malo. Debemos defender algo deseable, no simplemente oponernos a algo deplorable. Cuando describimos nuestros objetivos políticos, tendemos a emplear un lenguaje vinculado a «arreglar», «reformar» o «mejorar», lo que suprime la motivación y el compromiso a largo plazo. En cambio, tenemos que hacer un esfuerzo por describir lo bueno de nuestra propuesta política, para mantener la voluntad de lucha entre las bases y generar interés en las personas escépticas. Además, un «no» sin un «sí» lleva a los oyentes a pensar que estamos haciendo política como siempre.